En Los Ángeles, en Holanda, en Yorkshire, en Singapur, en Bogotá — hay personas que llevan años haciendo exactamente lo mismo que hacemos en Ferraz.
Más de 50 movimientos ciudadanos activos en 6 continentes están transformando el asfalto en vida.
Cada una empezó con una persona, una pala y la convicción de que el espacio público es de todos.
Convirtió las medianas de South Central en huertos que alimentan comunidades.
Ron Finley, ex diseñador de moda, empezó plantando hortalizas en el arcén de su calle en South Central LA — una zona sin supermercados a kilómetros. Cuando el ayuntamiento intentó multarle, contraatacó. Su TED Talk de 2013 tiene más de 4 millones de vistas. Hoy su proyecto forma a jóvenes en agricultura urbana y ha transformado decenas de solares abandonados en jardines productivos.
Un concurso nacional para arrancar adoquines y plantar vida.
En holandés, 'tegel' es baldosa y 'wippen' es quitar. Lo que empezó como una campaña local se convirtió en competición nacional: municipios, vecinos y colegios compiten cada año para ver quién elimina más pavimento y lo sustituye por jardín. En 2022 se arrancaron más de 800.000 baldosas en todo el país. El gobierno lo apoya activamente como medida contra inundaciones y calor urbano.
Comunidades que se juntan un sábado para arrancar asfalto con palancas.
Depave organiza jornadas comunitarias donde vecinos se presentan con palancas y carretillas para levantar aparcamientos y patios de cemento, sustituyéndolos por jardines permeables. Desde 2008 han eliminado más de 18.000 m² de asfalto en Portland. Su modelo de 'evento de desasfalte' es replicable en cualquier ciudad y ha inspirado grupos similares en Seattle, Minneapolis y Toronto.
Un pueblo que plantó comida en cada rincón público y cambió el mundo.
Pamela Warhurst y Mary Clear empezaron plantando hierbas y verduras en las jardineras del ayuntamiento, los aparcamientos y los bordes de las carreteras de Todmorden, un pueblo de 15.000 habitantes en Yorkshire. Sin pedir permiso. Sin presupuesto. Solo semillas y vecinos. Hoy el movimiento tiene más de 1.000 grupos en 30 países, desde Nueva Zelanda hasta Kenia.
Plantar de noche en tierra ajena. El acto político más verde que existe.
Richard Reynolds empezó plantando flores en la rotonda frente a su bloque en Elephant & Castle, Londres, a las 2 de la madrugada. Documentó todo en un blog. El movimiento se extendió a más de 30 países. Sus 'bombas de semillas' (seed bombs) — bolas de arcilla con semillas que se lanzan a solares abandonados — son hoy símbolo global de la resistencia verde urbana.
2.000 grupos de vecinos que han convertido Singapur en ciudad-jardín.
Lo que empezó como un programa gubernamental de 200 grupos ha crecido hasta más de 2.000 comunidades de jardinería activas en 2025, con 48.000 participantes. Singapur, una de las ciudades más densas del mundo, ha integrado la naturaleza en cada edificio, azotea y espacio público gracias a la participación ciudadana. Un modelo de cómo política y comunidad pueden ir de la mano.
1.200 huertos comunitarios que alimentan y conectan barrios enteros.
Bogotá cuenta con más de 1.200 huertos urbanos registrados, desde jardines comunitarios en barrios populares hasta proyectos de agroecología en colegios y hospitales. La red conecta productores locales con consumidores del barrio, reduce la dependencia alimentaria y genera espacios de encuentro intergeneracional. Un modelo de resiliencia urbana en una megaciudad latinoamericana.
Empezamos con un alcorque en Ferraz. Ya somos 3 m².
Calle Ferraz, Madrid. Abril de 2025. Un alcorque olvidado, lleno de colillas y tierra compactada. Un vecino con una pala, tierra vegetal y geranios. Hoy son 3 alcorques adoptados, un vecino pionero que llevaba un mes haciéndolo solo, una tienda del barrio sumada, 6 personas en el grupo de WhatsApp y un experimento científico de microbiota en marcha. El movimiento se muestra andando.
No hace falta esperar a que haya un movimiento en tu ciudad.
Tú puedes ser el primero.